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CAM Therapies - Spanish - Vitamin C




Natural Standard Bottom Line Monograph, Copyright © 2006 (www.naturalstandard.com). Se prohíbe su distribución comercial. Esta monografía tiene la intención de servir para fines informativos únicamente, por lo cual no se debe interpretar como un consejo médico específico. Usted deberá consultar con un proveedor médico calificado antes de tomar decisiones respecto a terapias y/o afecciones de salud.

No obstante se han estudiado de forma científica ciertas técnicas complementarias y alternas, para la mayoría de las terapias hay limitación o controversia sobre los datos de alta calidad respecto a la seguridad, eficacia y mecanismo de acción. Se recomienda, al máximo posible, que los practicantes cuenten con licencias expedidas por una organización profesional reconocida que se adhiera a normas claramente publicadas. Además, antes de iniciar una nueva técnica o contratar a un practicante, se recomienda que los pacientes consulten con su(s) proveedor(es) médico(s) principal(es). Se deben considerar atentamente los beneficios y riesgos potenciales (incluye los costos financieros) así como las alternativas. La siguiente monografía está diseñada para ofrecer una historia y un resumen de la investigación con orientación clínica, y la misma ni defiende ni se opone al uso de una terapia en particular.

Términos relacionados

  • Vitamina antiescorbútica, ascorbato, ácido ascórbico (AA), palmitato ascorbil, ascorbato de calcio, ácido cevitámico, ácido iso-ascórbico, ácido 1-ascórbico, ascorbato de sodio.

Historia

  • La vitamina C (ácido ascórbico) es una vitamina soluble en agua que es necesaria en el cuerpo para formar el colágeno en los huesos, cartílago, músculos y vasos sanguíneos y ayuda en la absorción del hierro. Dentro de las fuentes en la dieta de vitamina C se incluyen frutas y vegetales, sobre todo frutas cítricas como las naranjas.
  • La deficiencia aguda de vitamina C causa escorbuto. Aunque no es común, el escorbuto incluye potencialmente consecuencias serias y puede causar muerte repentina. El escorbuto se trata con vitamina C y debe ser bajo supervisión médica.
  • Se han propuesto muchos usos para la vitamina C, pero pocos han demostrado de forma contundente que son benéficos en estudios científicos. En lo particular, las investigaciones sobre el asma, cáncer y diabetes siguen siendo inciertas, al mismo tiempo que no se han descubierto beneficios en la prevención de cataratas o cardiopatías.
  • El uso de vitamina C en la prevención/tratamiento del resfrío común e infecciones respiratorias sigue siendo controversial, con investigaciones en curso. Para la prevención del resfrío, más de 30 ensayos clínicos, en los que se incluyeron a más de 10,000 participantes, han analizado los efectos de consumir vitamina C a diario . En términos generales, no se ha observado ninguna reducción significativa en el riesgo de desarrollar resfríos. En las personas que desarrollaron resfríos mientras consumían vitamina C, no se ha observado ninguna diferencia en la gravedad de los síntomas en términos generales, aunque se ha reportado una muy pequeña reducción significativa en la duración de los resfríos (aproximadamente 10% en adultos y 15% en niños). De forma particular, un subconjunto de estudios en personas que viven en circunstancias extremas, entre las que se incluyen soldados en ejercicios subpolares, esquiadores y corredores de maratón, ha reportado una reducción significativa en el riesgo de desarrollar resfrío en aproximadamente 50%. Esta área merece un estudio adicional y puede ser de interés particular para atletas de alto nivel o personal militar. Para el tratamiento del resfrío, muchos estudios han analizado los efectos de empezar el consumo de vitamina C después del inicio de los síntomas del resfrío. En términos generales, no se han observado beneficios significativos.

Evidencia Científica

Usos

Se han sometido a prueba los siguientes usos en humanos o animales. La seguridad y eficacia de los mismos no siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado.

Grado*

Deficiencia de la vitamina C, escorbuto

Causas: La deficiencia en la dieta de vitamina C causa escorbuto. Aunque el escorbuto no es común, puede ocurrir en personas desnutridas, en aquellas personas que requieren más vitamina C (como mujeres embarazadas o lactantes) o en infantes que reciben dietas de leche sin suplemento. Existen pocos reportes de escorbuto debido a la tolerancia o resistencia luego de un prolongado uso de altas dosis, entre los que se incluyen infantes nacidos de madres que consumieron vitamina C durante el embarazo.

Síntomas: Dentro de los síntomas iniciales del escorbuto se pueden incluir los siguientes: pérdida de apetito, diarrea, falta de respiración, debilidad y fiebre; posteriormente, irritabilidad, depresión, dolor en las piernas, seudo-parálisis, inflamación en los huesos largos del cuerpo, anemia, palidez, cicatrización deficiente de heridas, pelo ensortijado, resequedad en los ojos, endurecimiento de la piel (hiperqueratosis) y sangrado (sobre todo sangrado en las encías, sangrado detrás de los ojos causando protuberancia [proptosis], sangrado en las articulaciones de las costillas y el esternón, causando decoloración bajo la piel en el pecho [rosario escorbútico], morados en la piel o sangre en la orina o heces). En infantes, los síntomas pueden incluir irritabilidad, sensibilidad en los muslos, seudo-parálisis, sangrado alrededor de los extremos inferiores de los huesos de las piernas (fémur y tibia), causando dolor y adquisición de una postura de patas de rana. Si se deja sin tratar, el escorbuto puede anteceder a convulsiones, conmoción cerebral o muerte repentina.

Antecedentes: El escorbuto se ha conocido desde el antiguo Egipto y se presenciaron epidemias durante los siglos XVI a XVIII, sobre todo entre los marineros. A mediados de 1700, el cirujano naval británico, James Lind, descubrió que las naranjas y los limones, dos fuentes de vitamina C, eran efectivas en la prevención/curación del escorbuto.

Diagnóstico: El diagnóstico del escorbuto es, por lo general, clínico, sobretodo en infantes, con base en síntomas, antecedentes de deficiencia de vitamina C y niveles bajos de ácido ascórbico.

Tratamiento: La vitamina C que se administra por vía oral o por inyección es efectiva para curar el escorbuto. Si no hay vitamina C disponible, se puede usar el jugo de naranja para el escorbuto infantil. Los síntomas deben comenzar a mejorar en 24-48 horas, con una resolución dentro de un plazo de 7 días. El tratamiento debe ser bajo estricta supervisión médica.

A

Prevención del resfrío común (ambientes extremos)

Los estudios científicos indican, en términos generales, que la vitamina C no evita el surgimiento de síntomas del resfrío. Sin embargo, en un subconjunto de estudios en personas que viven en circunstancias extremas, entre las que se incluyen soldados en ejercicios subpolares, esquiadores y corredores de maratón, se han reportado significativas reducciones en el riesgo de desarrollar resfríos en aproximadamente 50%. Esta área amerita un estudio adicional y puede ser de particular interés para atletas de alto nivel o personal militar.

B

Mejoramiento en la absorción de hierro

Con base en la investigación científica, la vitamina C parece mejorar la absorción por vía oral del hierro. La vitamina C concurrente puede ayudar en la absorción de los suplementos de hierro en la dieta.

B

Alcaptonuria

La alcaptonuria es un trastorno que se caracteriza por la ausencia de la enzima oxidasa del ácido homogentísico, lo que da como resultado la acumulación del ácido homogentísico en la sangre y la orina. La investigación limitada existente informa que altas dosis de vitamina C a diario pueden ayudar en el alivio sintomático y disminuir el avance de las complicaciones de este trastorno. Se necesitan evidencias adicionales en esta área.

C

Asma

Se ha indicado que bajos niveles de vitamina C (u otros antioxidantes) pueden aumentar el riesgo de desarrollar asma. Desde la década de los años 80 se ha estudiado el uso de vitamina C para el asma (sobre todo asma causada por ejercicios), aunque la evidencia en esta área no se ha concluido. Se necesita de investigaciones adicionales antes de llegar a una conclusión firme.

C

Prevención del cáncer

La ingestión en la dieta de frutas y vegetales ricas en vitamina C se ha asociado con un menor riesgo de varios tipos de cáncer en estudios de población (sobre todo cánceres de boca, esófago, estómago, colon o pulmón). Sin embargo, no está claro si la vitamina C, específicamente, sea benéfica en estos alimentos y no se han descubierto suplementos de vitamina C que se asocien con este efecto protector. Los expertos han recomendado aumentar el consumo en la dieta de frutas y vegetales con un alto contenido de vitamina C, como manzanas, espárragos, frutas bayas, brócoli, repollo, melón, (cantalupo, pulpa verde, sandía), coliflor, frutas cítricas (limones, naranjas), panes/granos/cereales fortificados, col rizada, kiwi, papas, espinacas y tomates.

C

Tratamiento del cáncer

La vitamina C tiene una larga historia como uso complementario en la terapia del cáncer, y aunque no ha habido ningún estudio definitivo con el uso de vitamina C intravenosa (u oral), existe evidiencia de que ésta tiene beneficios en algunos casos. Se necesitan estudios mejor diseñados antes de emitir una recomendación firme.

C

Placas/cálculos en los dientes

En un estudio preliminar, se observó una reducida cantidad de cálculos, placas y sangrado en las encías después de usar vitamina C en gomas de mascar. Se necesita investigación adicional para confirmar estos resultados

C

Embarazo

Los datos son escasos para decir si la suplementación con vitamina C por sí sola o combinada con otros suplementos es de beneficio durante el embarazo. El nacimiento antes de término puede aumentar con la suplementación con vitamina C. No obstante, algunos resultados de estudios muestran que la suplementación diaria puede reducir de manera efectiva la incidencia de ruptura prematura de las membranas corioamnióticas. Se debe consultar ocn un ginecólogo o farmaceuta antes de tomar cualquier hierba o suplemento.

C

Prevención de apoplejías

Existen variables resultados de estudios que han medido la asociación de la ingestión de vitamina C y el riesgo de apoplejía. Algunos estudios no han reportado beneficios, mientras que otra investigación reporta que la baja dosis diaria de vitamina C puede reducir el riesgo de muerte a causa de apoplejía. Se necesita de una investigación adicional en esta área. Las personas en riesgo de sufrir una apoplejía deben consultar con el proveedor médico acerca del papel que desempeñan los suplementos de vitamina C en la prevención de la apoplejía.

C

Vaginitis

Algunos estudios preliminares en humanos indican que las tabletas vaginales de vitamina C administradas una vez al día pueden ayudar a pacientes que sufren de vaginitis no específica. Se necesita más investigación para confirmar estos hallazgos.

C

Cataratas (prevención/progresión)

Aunque las investigaciones en la población indicaron inicialmente una reducción en la formación de cataratas entre personas que consumieron vitamina C al menos por 10 años, la presunta investigación subsiguiente no encontró ninguna reducción en el riesgo durante 7 años de formación o progresión de cataratas relacionadas con la edad con el uso diario de vitamina C.

D

Prevención del resfrío común (general)

Más de 30 ensayos clínicos entre los que se incluyeron a más de 10,000 participantes han analizado los efectos de consumir vitamina C a diario para la prevención del resfrío. En términos generales, no se ha observado ninguna reducción significativa en el riesgo de desarrollar resfríos. En personas que desarrollaron resfríos mientras consumían vitamina C, no se ha observado ninguna diferencia en la gravedad de los síntomas, aunque se ha reportado una pequeña reducción significativa en la duración de los resfríos (aproximadamente 10% en adultos y 15% en niños). Durante experimentos en laboratorio en los cuales los voluntarios estaban infectados con virus respiratorios mientras consumían vitamina C se han producido resultados diferentes, pero en general se reporta una pequeña diferencia o ninguna diferencia significativa en la gravedad de los síntomas después de la infección.

En forma particular, un subgrupo de estudios en personas que viven en circunstancias extremas, entre las que se incluyen soldados en ejercicios subpolares, esquiadores, corredores de maratón, ha reportado una significativa reducción en el riesgo de desarrollar un resfrío en aproximadamente 50%. Esta área necesita un estudio adicional y puede ser de particular interés para los atletas de alto nivel o personal militar.

D

Tratamiento del resfrío común

Muchos estudios han analizado los efectos de consumir vitamina C después del inicio de los síntomas del resfrío. En términos generales, no se han observado beneficios significativos. La evidencia inicial de un estudio reporta posibles beneficios con dosis altas de vitamina C tomadas al inicio de los síntomas, pero sin una evidencia adicional, esto sigue siendo incierto. En este momento, la evidencia científica no apoya este uso de vitamina C.

D

Prevención de cardiopatías

La vitamina C no parece disminuir los niveles de colesterol o reducir el riesgo de ataques cardíacos. Los efectos en las placas de colesterol en las arterias del corazón (arteriosclerosis) siguen siendo difusos y algunos estudios indican posibles propiedades benéficas en la vasodilatación (abertura de las arterias). Con base en las actuales evidencias científicas, generalmente no se recomienda la vitamina C para este uso. Las personas en riesgo de ataques cardíacos deben consultar con un proveedor médico para considerar medidas preventivas como tomar aspirina.

D

Infantes prematuros

En un ensayo controlado aleatorio, no se asociaron beneficios significativos o efectos dañinos con la suplementación de ácido ascórbico durante los primeros 28 días de vida.

D

*Clave para los grados: A: Evidencia científica sólida para este uso; B: Evidencia científica buena para este uso; C: Evidencia científica dudosa para este uso; D: Evidencia científica aceptable contra este uso (podría no funcionar); F: Evidencia científica sólida contra este uso (probablemente no funciona).

Tradición/Teoría

Los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se han demostrado su seguridad y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado. Podría haber otros usos propuestos que no están señalados a continuación.

  • Acné, enfermedad de Alzheimer, anemia, anemia en pacientes con hemodiálisis, antiviral, antioxidante, arterosclerosis, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, autismo, bronquitis, fragilidad capilar, displasia cervical, síndrome de Chediak-Higaski, estreñimiento, fibrosis quística, dolor muscular de inicio retardado, caries dentales, dermatitis, diabetes, trastornos oculares, toxicidad con metales pesados/plomo (eliminación de mercurio), fluorosis, furunculosis, enfermedad de la vesícula biliar, úlcera gástrica, fiebre del heno, infección, hipertensión, colesterol alto, desintoxicación de histamina, púrpura trombocitopénica idiopática, estimulación inmunológica, infertilidad, picaduras de medusa, toxicidad por plomo, infertilidad masculina, degeneración macular, melasma, menorragia, prolongación de la actividad de la nitroglicerina (prevención de tolerancia de nitrato), oligoastenozoospermia, osteoporosis, prevención de neumonía, úlceras por presión, trabajo de parto prematuro, reducción de los efectos secundarios de levodopa, distrofia simpática refleja, afecciones de la piel (arrugas), daño solar en la piel, úlceras estomacales, prevención de quemaduras solares, tuberculosis, acidificación urinaria, cicatrización de heridas.

Seguridad

Efectos secundarios y advertencias

  • En general, se considera que la vitamina C es segura en cantidades que se obtienen de los alimentos. Los suplementos de vitamina C se consideran, en términos generales, seguros en la mayoría de las personas en cantidades recomendadas, aunque raras veces se han reportado efectos secundarios, entre los se incluyen: náuseas, vomito, acidez gástrica, calambres abdominales y dolores de cabeza. Puede ocurrir desgaste dental al masticar de manera repetitiva tabletas de vitamina C.
  • Altas dosis de vitamina C se han asociado con múltiples efectos adversos . Entre éstos se incluyen: cálculos renales, diarrea aguda, náuseas y gastritis. Con poca frecuencia se ha notado rubor, desmayo, mareos y fatiga. Altas dosis pueden precipitar la hemólisis (destrucción de glóbulos rojos) en pacientes con deficiencia de glucosa 6-fosfato deshidrogenasa. Se deben evitar altas dosis de vitamina C en personas con afecciones agravadas por la recarga de ácido; tales como cirrosis, gota y acidosis tubular renal o hemoglobinuria nocturna paroxismal. La vitamina C parenteral (en inyección) puede causar mareo, desmayo, incomodidad en el sitio de la inyección, y en altas dosis, puede producir insuficiencia renal (problemas de la función hepática). En casos de toxicidad debido a ingestiones masivas de vitamina C, los fluidos forzados y la diuresis pueden ser benéficos.
  • Se deben evitar altas dosis de vitamina C en pacientes con deficiencia de glucosa 6-fosfato deshidrogenasa, cálculos renales, cirrosis, gota, acidosis tubular renal o hemoglobinuria nocturna paroxismal.
  • Los adultos sanos que toman grandes dosis crónicas de vitamina C pueden tener niveles bajos de vitamina C en la sangre si dejan de consumir altas dosis y vuelven a la ingestión normal. Para evitar esta potencial complicación, las personas que consumen altas dosis que desean reducir la ingestión, deben hacerlo de forma gradual y no drásticamente. Existen pocos informes de escorbuto debido a la tolerancia o la resistencia posterior a la discontinuación después del uso de altas dosis a largo plazo, tales como infantes que nacen de madres que consumen vitamina C adicional durante el embarazo.

Embarazo y lactancia

  • La ingestión de vitamina C obtenida de los alimentos se considera, en términos generales, segura durante el embarazo. Sin embargo, no está claro si la suplementación de vitamina C en cantidades que superan las recomendaciones de la ingestión de referencia en la dieta sea segura o benéfica. Existen pocos informes de escorbuto debido a la tolerancia/resistencia en infantes que nacen de madres que consumen vitamina C adicional durante el embarazo.
  • En la leche materna puede haber vitamina C. La ingestión de vitamina C a partir de los alimentos se considera, en términos generales, segura en madres lactantes. La investigación limitada indica que la vitamina C en la leche materna puede reducir el riesgo de desarrollar alergias en la infancia. No está claro si la suplementación de vitamina C en cantidades que superan las recomendaciones de la ingestión de referencia en la dieta sea segura o benéfica.

Interacciones

Interacciones con drogas

  • La vitamina C puede aumentar los efectos adversos que se asocian con el acetaminofén.
  • La vitamina C puede aumentar los efectos adversos que se asocian con los antiácidos que contienen aluminio como es el hidróxido de aluminio (Maalox, Gaviscon).
  • La vitamina C puede aumentar los niveles en la sangre y los efectos adversos de la aspirina, mientras que la aspirina puede disminuir los niveles de vitamina C en la sangre.
  • Los barbitúricos pueden disminuir los efectos de la vitamina C, entre los que se incluyen: fenobarbital (Luminal, Donnatal), pentobarbital (Nembutal) o secobarbital (Seconal).
  • La suplementación de vitamina C puede disminuir los niveles de la droga flufenazina en el cuerpo.
  • La administración concomitante de altas dosis de vitamina C puede reducir el estado de equilibro del indinavir en el plasma.
  • Existen evidencias de casos limitados de que una alta dosis de vitamina C puede reducir los efectos secundarios de la terapia de levodopa, como náuseas o mala coordinación.
  • Los productos de nicotina, tales como cigarrillos, puros, tabaco para masticar o parches de nicotina pueden disminuir los efectos de la vitamina C.
  • Los estrógenos orales pueden disminuir los efectos de la vitamina C en el cuerpo. Si se toman juntos, la vitamina C puede disminuir los niveles del etinilestradiol en la sangre.
  • Los antibióticos de tetraciclina pueden disminuir los efectos de la vitamina C, como la doxiciclina (Vibramycin), minociclina (Minocin) o tetraciclina (Sumycin).
  • La vitamina C en altas dosis parece interferir en los efectos de adelgazamiento de la sangre que tiene la warfarina al disminuir el tiempo de protrombina (PT, en inglés), tal como se notó en informes de caso en la década de los años 70. No se han reportado complicaciones (como mayores coágulos de sangre).

Interacciones con hierbas y suplementos dietéticos

  • Si se toman juntos, la vitamina C puede disminuir la absorción del hierro en el tracto gastrointestinal, aunque este efecto parece ser variable y no parece tener significado clínico.
  • La vitamina C puede disminuir la absorción de los suplementos de la vitamina de luteína.
  • Grandes dosis de vitamina C pueden interferir en la absorción y el metabolismo de la vitamina B12.

Información del Autor/Actualizatión

  • Última actualización: Agosto de 2006.
  • Esta información está basada en una monografía a nivel profesional editada y revisada por colaboradores del Natural Standard Research Collaboration (www.naturalstandard.com).

Referencias

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Natural Standard Monograph (www.naturalstandard.com). Copyright © 2006 Natural Standard Inc. Se prohíbe la distribución o reproducción comercial.

La información en esta monografía tiene la intención de servir para fines informativos únicamente, y está diseñada para ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes de salud. La información está basada en la revisión de datos de investigación científica, patrones históricos de práctica y experiencia clínica. Esta información no se debe interpretar como un consejo médico especifico. Los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para preguntas específicas respecto a terapias, diagnósticos y/o enfermedades, antes de tomar decisiones acerca de una terapia.

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